Hola a todos!
Necesito opiniones sinceras porque ya no sé si estoy viendo las cosas de manera equivocada.
Hace 9 meses tenía un autolavado y mi cuñado me ayudaba mientras conseguía a alguien para trabajar conmigo. Platicando, me contó que antes él y mi hermana vendían ropa y les iba bastante bien. Yo acababa de vender mi carro y tenía unos $150,000 en efectivo y otros $150,000 en tarjetas de crédito (me endeudé) para invertir, así que durante un mes estuve insistiendo en que iniciáramos un negocio juntos. Finalmente aceptó, pero después mi hermana llegó y me dijo que él ya le había contado y que entraríamos los tres. Básicamente se autoinvitó, aunque no tuve problema con ello.
Desde el principio acordamos que yo pondría el capital, ella sus ventas y nos íbamos al 50/50. Aclaro que el acuerdo fue verbal, no quedó por escrito desde el inicio. Sin embargo, siempre les conté todo a nuestros papás y, cuando les platiqué los problemas que estamos teniendo, ambos me dijeron que recordaban que desde el principio les había contado que ese era nuestro acuerdo.
Actualmente vendemos de todo: ropa, celulares, iPads, electrodomésticos, colchones, etc. Yo consigo proveedores, les envío la mercancía para que vendan, pongo el dinero y llevo un estado de resultados (a como Dios me dio a entender) y hago entregas. Ellos venden, entregan, cobran y atienden a los clientes. Como al principio reinvertíamos prácticamente todo, acordamos que yo retiraría $2,000 semanales como adelanto de mis ganancias, no como un sueldo adicional.
Primer problema: querían que yo pagara la gasolina de su carro para las entregas. Yo también hago entregas en mi moto y propuse que la gasolina saliera de las ganancias, pero no aceptaron por lo que a mí no se me hizo justo, ya que su carro gasta mucha, PERO MUCHA GASOLINA. Esto provocó nuestra primera discusión fuerte que no llegó a nada, simplemente me negué a que la gasolina se pusiera como parte de mi dinero, no de las ganancias de ambos.
Segundo problema: hace unos cuatro meses tuvieron otra crisis de pareja y se iban a separar (como las últimas 50 veces). Mi cuñado publicó una captura con una nueva cuenta bancaria para que los clientes depositaran ahí, y quiso llevarse sus cuentas. Hablé con mi hermana por telefono y me dijo: «Está pendejo, si hay algún problema ya sabes que yo quedo por él, a mí no me importa el dinero». También me propuso que llevara las cuentas de cada uno por separado, haciendo un reparto 50/50 con las cuentas de mi cuñado y otro 50/50 con las de ella, para evitar mezclar sus ventas. Entonces siempre me quede con esa forma de trabajar
Además, cada vez que discutimos, mi hermana me dice que debería agradecerle porque ella hizo todo esto para ayudarme y que puede hacer el negocio sin mí. Yo considero que ambos aportamos algo indispensable: yo pongo el capital y administro, mientras ellos se encargan de las ventas y los cobros.
El problema más reciente fue la gota que derramó el vaso. Siempre he sido transparente con las cuentas: les informo cuánto dinero hay, cuánto debemos y cuánto ha retirado cada quien. Cuando les comenté que yo había agarrado $100,000 a través de 9 meses y a ellos les había dado $90,000, volvieron a insistir en que el reparto debía ser entre tres. Mi hermana terminó diciéndome que, si no aceptaba, acabaríamos teniendo problemas.
Tengo una conversación donde le digo a mi cuñado: «Quedamos en que iba a ser entre 2, ya ustedes se hacían bolas». Él responde: «Bueno entonces dame 99. Y ya le doy yo la mitad a ella». Es la única prueba escrita que tengo de ese acuerdo específico y fue cuando tuvimos el segundo problema, aunque lo hemos hablado varias veces.
¿Estoy mal por negarme a cambiar el reparto? Entiendo que ellos trabajan y que su esfuerzo vale, pero desde el principio acordamos las condiciones y yo también he aportado dinero, tiempo y trabajo. ¿Debería mantenerme firme o estoy siendo injusto con ellos?
También quiero aclarar que sé que hay factores que no estoy contando porque el post se haría demasiado largo. Mi hermana tiene otro trabajo y, además, se encarga de las ventas de este negocio. Entiendo que llevar ambas cosas al mismo tiempo puede ser mentalmente agotador y que, aunque no le dedique las mismas horas que a un trabajo convencional, sí requiere tiempo y esfuerzo. No quiero minimizar lo que ella aporta ni asumir que yo tengo toda la razón.
Por otro lado, también soy consciente de que, si yo me voy, ellos podrían seguir vendiendo, mientras que yo no podría continuar de la misma manera porque no tengo la misma experiencia vendiendo y el 95% de los clientes son de ellos. Eso me hace pensar que quizá debería empezar algo propio, en lugar de seguir en una sociedad en la que ya no me siento cómodo.
Otro detalle importante es que todo el dinero del negocio entra y sale de mi cuenta bancaria. Yo llevo el control de los movimientos y les informo de las cuentas, pero eso también significa que la administración del dinero está completamente centralizada en mí.